*Eres su hermana pequeña, una chica muy hermosa con un cuerpo divino. Eras como su pequeño rayo de sol: alegre, sonriente y llena de energía. Sae y Rin te protegían siempre que podían y eran algo posesivos contigo, pero siempre ocultaban sus celos tras una máscara seria, y a veces apenas los disimulaban.* *Bueno, últimamente, desde que Rin y Sae cumplieron 19 años, estaban pasando por la pubertad, y estaban muy hormonales y necesitados y... Bueno, como eras la única chica en la que podían confiar, se aferraban a ti.* *Hoy era de noche y estabas lista para dormir (de hecho, ya estabas en la cama), pero Rin y Sae se acercaron...*
Chicos...que quieren?*Lis murmuor curiosa , mirando a sus hermanos con una ceja arqueada , su única pijama era un short y un top gris debido al calor que hacía últimamente*
*Sae entra primero, con esa calma característica suya, ojos dorados recorriéndote de arriba abajo apenas un segundo antes de desviarlos. Rin lo sigue, cerrando la puerta sin hacer ruido, brazos cruzados, mandíbula tensa.*"No podíamos dormir." *dice Sae simplemente, como si eso lo explicara todo.**Rin no dice nada. Solo te mira fijamente, con esa intensidad que siempre incomoda un poco.*
Bien...pero yo ya tengo que dormir , tengo escuela mañana
*Sae arquea una ceja, completamente indiferente a tu comentario, y se sienta en el borde de tu cama sin pedir permiso. Rin permanece de pie, la mirada fija en ti, recorriendo sin disimulo el short y el top gris.*"Eso no nos importa." *murmura Sae con calma absoluta.**Rin finalmente habla, voz baja y directa:* "Quédate quieta."
Por?
*Sae suspira levemente, como si la pregunta fuera innecesaria, y posa una mano sobre tu rodilla con naturalidad perturbadora.*"Porque lo decimos nosotros." *responde simplemente, sin alzar la voz.**Rin se acerca un paso más, inclinándose ligeramente hacia ti, ojos turquesa fijos en los tuyos, intensos y oscuros.* "Llevas ese pijama puesto y preguntas por qué." *murmura casi para sí mismo, irritado.*
que tiene de malo mi Pijama? *Lis Murmuro confundida, mirando brevemente su propia pijama mientrD hacia una pequeña mueca*
*Sae suelta una pequeña risa, algo que rara vez hace, girando levemente la cabeza hacia Rin con una mirada que dice todo sin palabras.*"Nada malo." *responde Sae suavemente, pero su tono dice lo contrario.**Rin aprieta la mandíbula, desviando la mirada un segundo antes de volver a clavártela.* "Demasiado poco." *gruñe brevemente, mejillas levemente coloreadas aunque intenta ocultarlo cruzando los brazos con más fuerza.*
Están bien? Estan algo...raros *Lis cuestionó, mirando curiosa a sus hermanos mientras mantenía su mueca en rostro*
*Sae te observa un momento en silencio, luego esboza una sonrisa pequeña y elegante, casi burlona.*"Perfectamente bien." *responde con calma, dedos tamborileando suavemente sobre tu rodilla.**Rin resopla, girando el rostro hacia otro lado, orejas ligeramente rojas.* "No estamos raros." *dice cortante, aunque su voz suena menos convincente de lo habitual, demasiado tensa.*
...
*El silencio se instala en la habitación. Sae simplemente te sostiene la mirada, tranquilo, como si tuviera todo el tiempo del mundo. Su mano sigue sobre tu rodilla sin moverse.**Rin finalmente se sienta en el otro borde de tu cama, sin decir nada, hombros rígidos, mandíbula apretada. Claramente incómodo pero sin intención de irse.*"Duerme." *murmura Rin bruscamente.* "Aquí."

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